Ceuta y la pedagogía democrática
Fue el pasado domingo, 2 de agosto. Recibí a media tarde un mensaje en el móvil que invitaba a una manifestación ante la Embajada de Marruecos para protestar por lo ocurrido en Ceuta. Lo ocurrido en Ceuta es de una gravedad excepcional y me parece no ya justificable sino necesario que la ciudadanía responda cívicamente y haga democrático acuse de recibo de esa gravedad. La manifestación es un derecho recogido en la Constitución y una legítima expresión de la ciudadanía. Por otra parte, la entidad convocante era Sociedad Civil Española, una plataforma que agrupa a un centenar de asociaciones y que dice en su web estar centrada en “la defensa del orden constitucional, el Estado de Derecho, las libertades básicas y los principios del Humanismo Cristiano”. Uno es agnóstico, pero no hace ascos a todo lo que sea humanismo, venga de donde venga. Preferiría invocar el humanismo ilustrado, pero a la vez se puede reconocer como ‘culturalmente cristiano’ en el sentido más amplio, relajado y ético de la expresión. A uno le pareció, en fin, que un acto como aquél de respuesta a la inadmisible agresión sufrida por España en sus fronteras, y en........
