La suerte de no ser futbolera
España reina desde el domingo 19 de julio en el universo sin límites del fútbol. Solo ocho selecciones, en cerca de cien años de historia, han ganado el Mundial –Brasil ha levantado cinco copas; Alemania e Italia, cuatro cada una; Argentina, tres; Uruguay, Francia y España, dos; Inglaterra, una-. Pero estas dos estrellas brillan doblemente porque somos el único país que ha conseguido bordar dos en este siglo, en este milenio.
Somos, pues, los campeones indiscutibles del mundo en el deporte más bonito que existe, con un equipo que encarna el mejor fútbol, el que consigue, por encima de intereses inconfesables y cifras astronómicas, unir a millones de personas para vibrar con una alquimia perfecta: mérito y azar; juego y disciplina; ilusión y cálculo. Puede darnos el mejor de los ejemplos o ser el peor espejo en que mirarnos. Podemos elegir con qué nos quedamos. Y este ha sido el prodigio del domingo........
