Corrompidos por el éxito: la sociedad con un master en ambición desmedida
La tele nos bombardea con la perversa idea de que el triunfo arrollador es la única manera de tener una vida feliz. Los talent shows se hacen fuertes en coletillas como “hay que dejarse la piel” o “hay que darlo todo”. Cuando sólo puedes coger carrerilla si te guardas algo para ti mismo. Masterchef es el ejemplo más rotundo de la agresividad laboral naturalizada: un espejo perfecto de cómo estamos intoxicados por el éxito fatal entendido. El lenguaje que utiliza el concurso culinario normaliza la ambición extrema como........
