El frente de batalla decisivo: la moral
Lo que atravesamos como pueblo venezolano no es una reacción emocional aislada ni un problema de carácter. Es estrés colectivo inducido. Tras el bombardeo del 3 de enero, el impacto no fue solo material: fue psicológico, simbólico y político y como lo sabemos en la arquitectura contemporánea de los conflictos, ese es el objetivo central, pues desde hace bastante rato las guerras ya no se libran únicamente sobre territorios; se libran sobre la percepción, la moral y la capacidad de los pueblos para sostenerse en el tiempo.
La mejor manera de ilustrarlo es visitando la psicología social y las neurociencias que describen con claridad este fenómeno. Ante eventos violentos e inesperados, las comunidades entran en hiperactivación del sistema nervioso: miedo persistente, irritabilidad, dificultad para concentrarse, sensación de amenaza constante. Es una respuesta humana, predecible y estudiada. Precisamente por eso, es utilizada como herramienta de la guerra cognitiva: alterar el clima emocional colectivo........
