Corros y rondas
La pedagoga y poeta chilena Gabriela Mistral dedica el poema El corro luminoso a las niñas de una escuela. Un corro es una palabra muy familiar en las escuelas porque, en el patio o cuando termina una clase, los niños suelen rodear a sus maestras para manifestar regocijo y gratitud colectiva. Ese cerco que forman se llama corro. El poema se lo dedica a su hermana. “Corro de las niñas, corro de mil niñas a mi alrededor: ¡oh Dios, yo soy dueña de este resplandor! en la tierra yerma, sobre aquel desierto mordido de sol, ¡mi corro de niñas como inmensa flor! en el llano verde, al pie de los montes, que hería la voz, ¡el corro era un solo........
